martes, 15 de abril de 2008

MODERNIDAD Y POSTMODERNIDAD

Cuando queremos hacer consideraciones con respecto a lo que caracteriza un tema en particular nos referimos a sus bases fundamentales y partir de allí efectuamos las críticas que vengan al caso En esta oportunidad hablamos de la Modernidad, tema en donde se deben tomar en cuenta dos grandes pensamientos filosóficos que aún cuando son de la misma corriente difieren en algunos puntos de vista, todo ello por tratar de dar explicaciones sobre la existencia del mundo y la del hombre: Platón y Aristóteles.

Por una parte Platón y su concepción del mundo proviene de su oposición al materialismo de Demócrito, defendiendo una visión abstracta tratando de sustituir la naturaleza misma por las matemáticas y de sustituir los procesos dinámicos y las estructuras estáticas.

Por su parte Aristóteles tiene una aproximación a la naturaleza; su relación con ella debe ser concreta, empírica, y sensible respetando sus procesos y describiendo sus movimientos; la investigación científica comenzaban donde existían fenómenos; la explicación sólo se concibe cuando se da razón a estos fenómenos.

Posteriormente surgen otras corrientes y con ello los aportes que Euclides, Galileo, Newton otorgan a esta polémica explicación que desean darle al origen de la humanidad, tanto en teoría como en práctica.

Asimismo surgen las ciencias sociales, las ciencias del espíritu, de la conducta humana y del desarrollo que el hombre va adquiriendo dentro de la sociedad al ser considerado éste como un ser social.

A partir de allí se generan dos tendencias al concebir al hombre dentro del entramado mundo social: El positivismo y la hermenéutica.

El positivismo constituido por un conjunto de factores que lo caracterizan, entre los que se pueden mencionar el empleo del método como expresión de la ciencias naturales y exactas y donde la explicación de los hechos ocurre a través de leyes generales y donde el control y dominio de la naturaleza es la guía. Entre los positivistas, exponentes de esta corriente se pueden mencionar Russell y Wittgenstein que manifiestan que todos los hechos deben ser sometidos a verificación empírica para ser considerados cientificos y cuyo principio puede considerarse el más importante dentro de los propuestos por el positivismo.

Por otra parte se encuentra la hermenéutica cuyos factores que la definen expresan que se deben conocer los hechos para comprenderlos, la comprensión como factor vinculante entre el sujeto y el objeto y la historia que busca comprender los hechos.

Dentro de la corriente del racionalismo crítico se puede mencionar a K. Popper como uno de los principales exponentes quien afirma que la verificación empírica a la que hace mención el positivismo lógico conduce a la muerte de la ciencia y plantea que la ciencia no significa la posesión de la verdad sino una búsqueda incesante.

Con estas dos corrientes en la modernidad surgieron otras como la teoría crítica, donde entre sus principales exponentes tenemos a Horkheimer, Adorno, Marcuse, Fromm, Polloch, Loventhal; el modelo nomológico-deductivo, cuyos principales exponentes son: Hempel y K. Popper; los diversos juegos del lenguaje cuyos exponentes principales son: W. Dray, G.H. Von Wright, Ch. Taylor y P. Winch), y la 2da. generación de Frankfurt (J. Habermas y K.O.Apel). Entre las principales características que se pueden mencionar encontramos el análisis de las relaciones entre la razón teórica y la razón práctica (Kant); el conocimiento de la naturaleza, es decir, el control y dominio de la misma y comprender los fines y motivos por los que ocurre un hecho.

Para las décadas de los sesenta y setenta se genera una discusión entre los modelos lógico normativos y los modelos históricos y sociales.

En los modelos lógicos y normativos, se encuentra el postempiricismo que es la critica a la traición positivista y cuyos exponentes fueron: I. Lakatos y M. Bunge.

Entre las principales propuestas de las consideraciones histórico sociales se encuentran que cuando las anomalías detectadas son reconocidas por la comunidad científica, se da cambio de paradigma, es decir que debe existir un reconocimiento a esa investigación que pueda avalar ese trabajo y asimismo debe existir el pluralismo de los métodos en la ciencia.

Entre los principales aportes del postempiricismo se encuentra que sí el programa de investigación es exitoso, no puede ser reemplazado y la filosofía y metodología de la ciencia empírica, se apresta a reconocer en el proceso de la ciencia (aspectos históricos y sociológicos).

Estos y otros modelos y teorías no menos importantes tienen como fin primordial la búsqueda ya sea de forma lógica o racional del origen de los fenómenos y comportamientos que involucran los cambios en las sociedades.




Post – Modernidad.

A lo largo de la historia han sido muchas los significados que se le han otorgado a los cambios que se han suscitado a partir de la post-modernidad o lo que ella representa en la realidad. Desde John Watkins Chapman en 1870, diversos enfoques buscan dar una explicación racional y menos subjetiva y a partir de allí los grandes estudiosos con particularidad han otorgado desde su perspectiva una expresión de lo que para ellos significa la post modernidad.
Algunos de los grandes pensadores de la historia confluyen en la misma tendencia, al considerar la post modernidad como una edad de cambios en el arte, la poesía, loa literatura y en general donde se engloban las tendencias culturales más importantes, donde se produce una gran proliferación de nuevas naciones, sectas y cultos post cristianos; como lo expone Toynbee en su obra.
Wright Mills, se inclina hacia una perspectiva política más que cultural; nos habla del colapso del liberalismo y del socialismo como producto “del fin de la llamada Edad Moderna y del comienzo de un período postmoderno”. Le preocupan los valores de la sociedad occidental, no comparte las orientaciones que surgen del periodo de la ilustración o bien llamado “siglo de las luces por los constantes cambios políticos, económicos y sociales suscitados en la época”, por lo que es necesario reformular las ideas de razón y libertad; aún cuando ello comporta un importante paso en la evolución del hombre.
Para la década de los setenta surgen otras corrientes de pensamiento cuya expresión y concepción de la modernidad va más allá de los cambios culturales. Un ejemplo de ello es la posición de IHab Hassan que considera la postmodernidad como un fenómeno cultural de amplio espectro. Para el existen dos elementos que caracterizan este periodo: la indeterminación, definida por este pensador como la desarticulación, el desorden, la discontinuidad y complejidad que ha provocado la quiebra del centro; y la inmanencia, que es el resultado del alejamiento de las palabras de las cosas.
Por otra parte Baudrillard habla de la postmodernidad como un periodo en el que los cambios de la sociedad surgen de las nuevas tecnologías electrónicas; asimismo afirma que cuando alguien compra un producto, no adquiere el producto sino su valor diferencial o valor del signo que es lo que confiere prestigio y status a las personas. El mundo es percibido a partir de ese valor simbólico que se le otorga a las diferentes situaciones de la vida y todo lo que ello involucra. Considera que el cambio social surge de las minorías marginadas y de la microesfera de la vida cotidiana y no de la política o de las grandes estructuras.
Más adelante expresa que la seducción representa el dominio del universo simbólico, mientras que el poder representa sólo el dominio del universo real” (la seducción es más inteligente). Para Baudrillar, “la postmodernidad es el intento de alcanzar un lugar donde uno pueda vivir con lo que queda”.
Lyotard, en su aporte, plantea el término post moderno como sinónimo de pagano, referido a un estado de anomia, de ausencia de normas, de falta de criterios y principios, es decir de valores que desaparecen por la búsqueda de nuevas experiencias y situaciones.
Habermas expresa su deseo de equidad; considera que todos los participantes tengan la misma oportunidad; de justificar, explicar, mandar u oponerse, de expresar actitudes, sentimientos, y deseos.
Son diferentes los enfoques que grandes sociólogos han acuñado a la post-modernidad; los cambios políticos, económicos, sociales y principalmente culturales parecen ser el punto de vista similar en el que confluyen las diversas tendencias sociológicas que han tenido como fin primordial caracterizar esta época que día a día evoluciona y donde surgen nuevos elementos que se van sumando aún cuando de manera clara no se le ha asignado un nombre exactamente.
Lo claro ante tal confluencia de pensamientos es la libertad de pensamiento, la expresión de los deseos de grandes e importantes sociólogos que rompieron desde el siglo XVIII con esa época oscurantista de terror y miedo donde solamente pensar era considerado un delito que ameritaba la pena capital. La postmodernidad no será el fin de esta era; más bien, el desarrollo de la humanidad desde todo punto de vista, ya sea político, económico, social, cultural, tecnológico y científico y que debe ir en pro del bienestar de todos los que habitamos este planeta.